Dimisión no aceptada

17.06.2017 | 04:21

El largo proceso de preparación de la selección olímpica española tuvo algunos momentos críticos. Uno de ellos se produjo en 1991, cuando después de acabar en la sexta posición del Campeonato de Europa, José Manuel Brasa dimitió como seleccionador español. Aquel mal resultado hizo saltar las alarmas y el técnico quiso dar un golpe de efecto. "Dimití, pero con la esperanza de que el presidente no aceptase la dimisión", confiesa Brasa. Leandre Negre, efectivamente, renovó la confianza en el seleccionador.

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