Fútbol

Parra deja huérfano al fútbol local

01.03.2016 | 04:23
Josep Parra en su domicilio rodeado de recuerdos de su trayectoria futbolística y sosteniendo una foto de la selección en Brasil 1950.
Josep Parra en su domicilio rodeado de recuerdos de su trayectoria futbolística y sosteniendo una foto de la selección en Brasil 1950.

El deporte terrassense y el fútbol en particular han perdido a uno de sus grandes mitos, el ex jugador Josep Parra i Martínez, fallecido ayer a la edad de 90 años. Parra ha pasado a la historia por ser el primer jugador local que participó en un Campeonato del Mundo, el que se disputó en Brasil en 1950. La ceremonia fúnebre tendrá lugar a las cuatro de esta tarde en el templo del cementerio de Terrassa.

La figura de Parra ha trascendido a muchas generaciones de terrassenses que han observado su trayectoria como uno de los grandes referentes del fútbol local. Aunque Parra nació en Blanes el 22 de agosto de 1925, era considerado egarense de adopción. Llegó a la ciudad a los 20 años, después de que los técnicos del Terrassa lo observasen en un partido contra el Poble Sec con motivo de la Festa Major. Futbolísticamente había dado sus primeros pasos en el colegio San Pablo del Campo de Barcelona, jugando posteriormente en el Júpiter y en el Poble Sec. Al fichar por el Terrassa empezó a trabajar en una empresa textil propiedad de un directivo de la entidad egarense. En la ciudad se quedó a vivir desde entonces, conociendo a Concepció Bertran, con quien se casó y tuvo dos hijos.

Jugó dos temporadas en el Terrassa FC, donde destacó por su fútbol exquisito en el centro del campo que le convirtió en la gran referencia del momento en un equipo que intentaba recuperar glorias anteriores y regresar a la Segunda División. En su primer año, el ejercicio 45-46, el Terrassa acabó noveno y en la segunda temporada se clasificó en la décima plaza. "Cuando llegué al Terrassa supe que entraba en un club serio", explicaba en una entrevista a Diari de Terrassa en 2006. En la misma citaba a Antoni Argilés como mejor jugador de la historia de la entidad, a Agustí Faura como mejor entrenador y a Jaume Biosca como mejor presidente. Entre sus recuerdos, citaba un partido de Festa Major contra el Atlético de Madrid. "Me hizo mucha ilusión jugarlo", explicaba.

Fichaje por el Espanyol
El Espanyol lo incorporó a su primera plantilla en 1947 convirtiéndose en un mito de la entidad blanquiazul con la que disputó 231 partidos y más de 20.000 minutos. Parra evolucionó de su posición de centrocampista para convertirse en uno de los mejores centrales del fútbol mundial. Dotado de un nivel técnico excepcional rompió con el estereotipo de central de la época, más físico que iniciador del fútbol de su equipo desde esas posiciones que él representaba. Su pasado como centrocampista e incluso en posiciones más ofensivas y su buena capacidad en el corte le dieron las herramientas precisas para destacar como central.

Con el Espanyol vivió momentos memorables, como un 6 a 0 al FC Barcelona en el estadio de Sarrià. Aquel equipo contaba con un buen número de futbolistas terrassenses, entre ellos su cuñado Antoni Argilés con quien también jugó en el Terrassa FC. La llegada de Ricardo Zamora al banquillo del Espanyol coincidió con su pérdida de protagonismo en el Espanyol y tras dos años de escasa participación dejó el club en 1959. Jugó aún en el Cartagena donde colgó las botas tras un año en el conjunto murciano en Tercera División. De regreso a Terrassa abrió un taller mecánico en la ciudad.

Internacional
Josep Parra fue el segundo jugador internacional de la historia del fútbol terrassense después de Josep Artigas. Lució en siete oportunidades la camiseta de la selección española, con especial relevancia su papel en el Mundial de Brasil de 1950. España fue cuarta en aquel campeonato, su mejor clasificación hasta el título de Sudáfrica.

Su debut con la selección se produjo en abril de 1950, en el partido de vuelta de la eliminatoria contra Portugal clasificatoria para el Mundial de Brasil. Parra ocupó la plaza del lesionado Riera, el central titular de la selección española. El egarense aprovechó la oportunidad y se ganó una plaza en la convocatoria mundialista. Parra sólo se perdió el primer partido del Mundial de Brasil. Pero en el segundo jugó de inicio y ya no se movió del once. Tan destacada fue su participación que fue elegido como mejor central del Campeonato del Mundo formando parte del once ideal del torneo. Tras el Mundial, jugó un amistoso contra Bélgica con el que cerró su etapa internacional.

LA CIFRA

7 partidos. Fue los que jugó con la selección española absoluta, cinco de ellos en el Mundial de Brasil.

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