Los cardiólogos creen que la directiva del tabaco es "laxa" sobre el e-cigarrillo

18.05.2016 | 14:10
Una mujer fuma un cigarrillo electrónico.
Una mujer fuma un cigarrillo electrónico.

La Fundación Española del Corazón (FEC) considera que la nueva directiva europea del tabaco, que entrará en vigor el próximo viernes, sigue siendo "laxa" en relación con el cigarrillo electrónico, que debería tener "una regulación todavía más restrictiva".
La directiva, aprobada por el Consejo de Ministros de la Unión Europea en 2014, recoge, entre otras cuestiones, la prohibición de los aromas, la ampliación de los mensajes de advertencia en las cajetillas, que cubrirán el 65 % del envase frente al 30 % actual, o el uso de un máximo de 20 mg/ml de nicotina en cada cigarrillo electrónico.
Según ha señalado la FEC en un comunicado, los cigarrillos electrónicos se han convertido en un fenómeno social en auge entre la población, "especialmente entre los más jóvenes", lo que ha atraído a personas que antes no fumaban tabaco a consumir estos productos.
La FEC ha recordado que algunas sociedades científicas como la Sociedad Española de Cardiología avisaron hace tiempo de los posibles efectos nocivos que se podían derivar del consumo de los e-cigarrillos, "tanto por su contenido en nicotina como por otras sustancias potencialmente tóxicas como el dietilenglicol o el propilenglicol".
Aunque todavía no se ha podido demostrar el efecto a largo plazo de su consumo, "existe suficiente evidencia sobre las consecuencias en el desarrollo cerebral, así como en el favorecimiento en enfermedades como la cardiopatía isquémica (infarto, ictus y angina de pecho)", señala la FEC.
Esta organización apoya a la European Heart Network, de la que forma parte, en su petición para que se restrinja el uso de estos cigarrillos en lugares públicos, aunque en España está prohibido en hospitales, centros de educación, transporte público, edificios y de la administración y zonas de recreo infantiles.
La FEC defiende también que se limite el acceso a niños y jóvenes mediante la regulación del uso de las máquinas de venta y la compra por internet, restricciones en la publicidad y se considere el aumento de los impuestos relativos a estos productos para ayudar a disuadir de su consumo.

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