Unas 1.500 personas participarán en un ensayo clínico para prevenir el Alzheimer

16.05.2016 | 10:06
Unas 1.500 personas participarán en un ensayo clínico para prevenir el Alzheimer
Unas 1.500 personas participarán en un ensayo clínico para prevenir el Alzheimer

Unas 1.500 personas, seleccionadas entre un registro de 24.000 y una cohorte con 6.000 voluntarios participantes, la mayoría con antecedentes familiares por Alzheimer, serán sometidas a un ensayo clínico para prevenir esta enfermedad.
Se trata del proyecto European Prevention of Alzheimer's Dementia (EPAD), una iniciativa que cuenta con un presupuesto de 64 millones de euros y que agrupa a 36 centros de investigación, universidades, laboratorios europeos y asociaciones de enfermos con el objetivo de disponer de la infraestructura necesaria para realizar ensayos clínicos para prevenir el inicio de la enfermedad.
Los científicos participantes en este proyecto, que comenzó en febrero de 2015 y durará cinco años, se reunirán en Barcelona los próximos días 17, 18 y 19 de mayo, según ha informado la Fundación Pasqual Maragall, que participa en esta investigación.
Según la Fundación, actualmente se están incorporando a la cohorte europea los primeros voluntarios participantes que provienen de Reino Unido y de España, algunos de los cuales participarán después en el ensayo clínico.
En el estudio impulsado por el EPAD participa el BarcelonaBeta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall, que, entre otras cosas, se encarga de analizar cómo comunicar el riesgo de padecer la enfermedad a personas sanas o con síntomas iniciales.
El propósito de la iniciativa EPAD es prevenir la aparición de la enfermedad en personas con indicios de estarla desarrollando (como pueden ser los valores de los biomarcadores identificados en pruebas específicas) y que no presentan síntomas o éstos son muy leves.
Para conseguirlo, está desarrollando una plataforma que utiliza la información existente de cohortes, registros de pacientes u otros estudios europeos en los que se hayan identificado potenciales participantes de riesgo, como el Estudio Alfa de la Fundación Pasqual Maragall.
La finalidad es testar fármacos que actúen contra los estadios iniciales de la enfermedad y eviten o retrasen la aparición de los síntomas.
El proyecto EPAD, en el que participan 36 centros de investigación, universidades, laboratorios europeos y asociaciones de enfermos, está configurando un registro de 24.000 personas y una cohorte con 6.000 voluntarios participantes.
Estos voluntarios realizan pruebas cognitivas, genéticas, de resonancia magnética y una punción lumbar.
De éstos, los médicos seleccionarán 1.500 que participarán en los ensayos clínicos de fármacos para prevenir la enfermedad y entre ellos a algunos de los primeros voluntarios, que provienen del Estudio Prevent de Edimburgo y del Estudio Alfa de Barcelona.
Según ha explicado el director científico del BarcelonaBeta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall, impulsor y colíder de EPAD, el doctor José Luis Molinuevo, "el proyecto es una oportunidad única para ofrecer a personas sanas con riesgo a desarrollar Alzheimer la posibilidad de acceder al ensayo clínico más innovador diseñado para la prevención de esta enfermedad".
Los voluntarios que se están empezando a incorporar a la cohorte europea son personas sanas que representan a todo el espectro del riesgo de desarrollar la enfermedad en el futuro.
Según Molinuevo, la comunicación de este riesgo es un aspecto muy delicado y por este motivo desde el grupo de trabajo de bioética del EPAD se ha llevado a cabo el estudio internacional "Estrategias de comunicación del riesgo a padecer la enfermedad del Alzheimer".
La Fundación Pasqual Maragall, mediante el BarcelonaBeta Brain Research Center, ha participado en la puesta en marcha de este estudio con el objetivo de establecer un conjunto de recomendaciones y buenas prácticas.
El estudio se ha realizado a partir de paneles de debate con grupos de interés del Reino Unido, España y dentro del Grupo de Trabajo Europeo de Personas con Demencia de Alzheimer.
Los resultados de esta investigación, que está a punto de finalizar, permitirán saber las actitudes, implicaciones e inquietudes de los posibles afectados ante el conocimiento de padecer este riesgo, con el objetivo de decidir qué información hay que comunicar y cuáles son las condiciones más óptimas para hacerlo.

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