Una vecina de Melilla: "El piso parecía mantequilla"

25.01.2016 | 12:35
Un grupo de personas en la calle esta madrugada tras el terremoto de 6.3 grados registrado hoy en el Mar de Alborán que se ha percibido con mayor intensidad en Melilla, donde ha causado daños en edificios y la suspensión de las clases en la ciudad autónoma para evaluar el estado de los centros educativos.
Un grupo de personas en la calle esta madrugada tras el terremoto de 6.3 grados registrado hoy en el Mar de Alborán que se ha percibido con mayor intensidad en Melilla, donde ha causado daños en edificios y la suspensión de las clases en la ciudad autónoma para evaluar el estado de los centros educativos.

Los vecinos de Melilla han explicado cómo han vivido asustados el terremoto de 6.3 grados en la escala Richter registrado esta madrugada, y una de las personas afectadas, Inés García, ha afirmado que "el piso parecía mantequilla".
La zona de Melilla más perjudicada por el seísmo ha sido el barrio de la Victoria, donde se localiza el inmueble Estrella Polar, de seis plantas, en el que han tenido que intervenir los bomberos para analizar las grietas del edificio.
Una vecina del primer piso de este edificio, Inés García, ha dicho a Efe que "ha sido horrible" la experiencia que ha sufrido esta madrugada, que ha dejado numerosas grietas en su vivienda.
"Estaba durmiendo y las sacudidas me han despertado, notaba que no paraba y no sabías en qué momento terminaría de lo largo que ha sido. No sé cuánto ha durado, pero para mí que ha sido larguísimo. He vivido otros terremotos en Melilla, pero ninguno tan fuerte como éste", ha asegurado la vecina del inmueble.
"El piso parecía mantequilla", ha afirmado la mujer antes de agregar que los bomberos ya han visto la estructura de su casa y le han asegurado que no estaba dañada, que podía entrar, lo que ha hecho una vez terminadas las réplicas.
Más tarde ha llegado a la casa un perito del Ayuntamiento y ha corroborado la versión de los bomberos, ha agregado esta vecina.
Otros dos vecinos de la calle Álvaro de Bazán han explicado que bajaron a la calle cuando se produjo el terremoto, lo que provocó que se les cayeran al suelo las estanterías y la vajilla.
Esta pareja ha señalado que aguantaron en la casa todo el tiempo que pudieron, pero a la tercera réplica se asustaron "bastante" y bajaron a la calle.
Mientras atendían a la prensa, los bomberos ya estaban apuntalando las paredes de un piso contiguo al de la pareja.

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