Puigdemont es investido presidente catalán con los votos de JxSí y la CUP

11.01.2016 | 07:47
El expresidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas (i), felicita a su sucesor, Carles Puigdemont (d), tras ser elegido nuevo presidete catalán durante el pleno de investidura celebrado en el Parlament de Cataluña.
El expresidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas (i), felicita a su sucesor, Carles Puigdemont (d), tras ser elegido nuevo presidete catalán durante el pleno de investidura celebrado en el Parlament de Cataluña.

El convergente Carles Puigdemont ha sido investido esta noche como presidente de la Generalitat de Catalunya gracias a los votos de Junts pel Sí (JxSí) y la CUP, tras la renuncia de Artur Mas a repetir en el cargo, que desbloqueó 'in extremis' la investidura.
Puigdemont ha sido investido en primera votación por mayoría absoluta con 70 votos a favor -62 de JxSí y 8 de la CUP-, dos abstenciones de la CUP y 63 votos en contra de Ciudadanos, PSC, Catalunya Sí Que Es Pot y PPC.
El alcalde de Girona y dirigente de CDC se ha convertido así en el 130 presidente de la Generalitat dos horas antes de que finalizara el plazo para la investidura tras una larga negociación entre JxSí y CUP que se desbloqueó el sábado con la renuncia del ya expresidente Artur Mas, que cedió el relevo a Puigdemont.
En cumplimiento del pacto entre Junts pel Sí y CUP, Puigdemont ha recibido el apoyo de 8 diputados 'cuperos' y la abstención de otros dos, Gabriela Serra y Josep Manuel Busqueta.
"Queda investido presidente de la Generalitat", ha afirmado la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, a las 21.47h de la noche, tras lo cual Puigdemont, entre aplausos de los diputados de JxSí y de la CUP, se ha abrazado a Artur Mas y al líder de ERC, Oriol Junqueras, y ha dado la mano a la portavoz de la CUP, Anna Gabriel.
Cuando la presidenta de la Cámara ha afirmado que la investidura de Puigdemont será comunicada a Su Majestad el Rey, se han oído algunos silbidos desde la tribuna de invitados.
Las primeras palabras de Puigdemont como presidente catalán han sido para agradecer el apoyo recibido y para clamar el lema independentista "¡Viva Catalunya libre!", antes de que sonara Els Segadors, himno de Catalunya.
Puigdemont se ha quedado en el hemiciclo para saludar al resto de diputados que iban marchando y, ya con la sala vacía de parlamentarios, ha posado para los fotógrafos encajando manos con Artur Mas, con le que antes se ha fundido en un largo abrazo, para luego repetir instantáneas acompañados de sus respectivas mujeres, Helena Rakòsnik y Marcela Topor.

Carles Puigdemont, ha afirmado que asumirá el cargo consciente de que seguramente será "más temporal que nunca", porque "los momentos irrepetibles necesitan liderazgos irrepetibles", y ha garantizado que se "dejará la piel" en seguir el plan de Artur Mas para lograr la independencia pues no es hora de "cobardes".
En su discurso en el debate de investidura, Puigdemont ha pedido que se deje a un lado "el orgullo" para asumir "la dignidad", con el fin de culminar el proceso soberanista sin "cobardías" pero tampoco "temeridades", siguiendo la estela de su predecesor, Artur Mas.
"No son épocas de cobardes, ni para temerosos ni para los flojos de piernas, ni para resignarse en la confortabilidad", ha dicho el todavía alcalde de Girona, que abandonará el cargo para ser presidente pese a que no era el candidato inicialmente.
"Nos toca asumir responsabilidades aunque no sean las que te imaginabas; nos pasa a todos y al primero al president Mas", ha dicho.
Puigdemont ha iniciado su intervención ante el pleno del Parlament pidiendo "perdón" a la ciudadanía por las tensas negociaciones con la CUP y ha afirmado que espera tener a Artur Mas a su "lado".
Poco después de las 17.05 horas, tras saludar uno a uno a los consellers del gobierno en funciones que esperaban en su bancada el inicio del pleno y fundirse en un abrazo con un Mas que ha sido recibido con aplausos por los diputados de Junts pel Sí (JxS), Puigdemont ha dado inicio a su discurso de investidura.
Ha celebrado el "buen acuerdo" alcanzado 'in extremis' con la CUP, que permite no sólo "salvar la investidura" sino también garantizar la estabilidad del nuevo Govern, porque sin ella "la legislatura no habría servido de nada".
El candidato ha garantizado que empezará a caminar "a la luz" de la declaración rupturista del 9 de noviembre para "iniciar el proceso para constituir un estado independiente en Catalunya".
Y ha subrayado que se tomarán "decisiones soberanas", aunque con "voluntad permanente de diálogo y negociación" con el Estado, la UE y la comunidad internacional.
Así, Puigdemont ha querido dejar claro que el programa de su Govern será el mismo que el de Artur Mas: "El candidato no es el mismo, el programa sí", ha aseverado.
Entre la tarea "ingente a asumir sin dilación y sin miedo", ha destacado la culminación del proceso en su fase participativa para "la construcción colectiva del nuevo país", el diseño definitivo de las 'estructuras de Estado', la tramitación de las leyes del proceso constituyente y transitoriedad jurídica y la "plena" internacionalización del proceso de constitución de un eventual Estado catalán.
Unos compromisos "inalterables" que forman parte de un proceso "nada fácil", pero ante el que Puigdemont ha garantizado "valor y coraje", sin "renuncias" pero tampoco "temeridades".
Puigdemont ha elogiado a Mas en varios momentos de su discurso y ha admitido que no hubiera aceptado el reto si no supiera que lo tendrá a su "lado".
En este punto, ha señalado que asumirá el cargo consciente de que seguramente será "más temporal que nunca", porque los momentos irrepetibles necesitan liderazgos irrepetibles".
Puidemont ha prometido que se "dejará la piel", tanto ante los que lo voten para la investidura como los que se opongan, y ha avisado que exigirá el mismo compromiso a los que le acompañen en el proceso soberanista, "como ha hecho el president Mas".
El candidato ha señalado que el proceso soberanista es un "proyecto coral" que no interpela no sólo al Govern sino también al Parlament y a la ciudadanía.
Asimismo, ha reclamado tener la "máxima dignidad del momento" que vive Catalunya: "La dignidad construye la personalidad como el orgullo tiende a destruirlo. Dejemos el orgullo y cojamos la dignidad", ha concluido.

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