El Parlament aprueba una declaración para iniciar un proceso hacia la independencia

09.11.2015 | 15:13
Detalle del panel electrónico donde se reflejan los votos de los diputados tras aprobarse hoy en el Parlament de Catalunya la resolución conjunta de Junts pel Sí y la CUP que pretende ser el inicio del proceso hacia la independencia de Catalunya.
Detalle del panel electrónico donde se reflejan los votos de los diputados tras aprobarse hoy en el Parlament de Catalunya la resolución conjunta de Junts pel Sí y la CUP que pretende ser el inicio del proceso hacia la independencia de Catalunya.

El Parlament de Catalunya ha aprobado hoy una declaración de inicio del proceso hacia la independencia, gracias a los votos de los 72 diputados de Junts pel Sí (JxS) y la CUP, frente a los 63 votos en contra del resto de grupos.
Horas antes de iniciarse la primera jornada del debate de investidura, con la intervención del presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, que por ahora no cuenta con el aval de la CUP para ser investido de nuevo, JxS y la izquierda anticapitalista han unido fuerzas para aprobar su resolución, que "declara solemnemente el inicio del proceso de creación del estado catalán independiente en forma de república".
Uno de los puntos de la resolución que más polvareda ha levantado es el que establece que "el Parlament y el proceso de desconexión democrática no se supeditarán a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional", un órgano ya "deslegitimado y sin competencia", reza el texto.
Además, la resolución insta explícitamente al nuevo Govern a "cumplir exclusivamente aquellas normas o mandatos emanados" del Parlament, para "blindar los derechos fundamentales que puedan estar afectados por decisiones de las instituciones del Estado español".
Ciudadanos, PSC y PP habían pedido que los 135 diputados tuviesen que votar en voz alta los dos puntos que plantean desobedecer a las instituciones españolas, pero JxS y la CUP lo han rechazado y se ha procedido a una votación ordinaria, no secreta, en la que de todas formas ha quedado reflejado en el panel electrónico del hemiciclo qué parlamentarios han votado a favor de la resolución.
La imagen final del hemiciclo tras aprobarse la resolución ha ilustrado la división que previsiblemente caracterizará esta nueva legislatura: en la bancada de la izquierda, los diputados de JxS y la CUP aplaudían puestos en pie, mientras a la derecha los 11 del PP desplegaban banderas españolas y catalanas, los de Catalunya Sí que es Pot exhibían carteles pidiendo un "referéndum", mientras que los parlamentarios de Ciudadanos y PSC permanecían sentados.
El debate, de poco más de dos horas, ha arrancado con la intervención del cabeza de lista de JxS, Raül Romeva -no estaba previsto que Mas hablase-, que ha advertido al Gobierno central de que no podrá frenar el proceso cargando "los tribunales con artillería legalista", porque "ha llegado la hora de ir a por todas".
A continuación, la portavoz de la CUP en el Parlament, Anna Gabriel, ha afirmado que la resolución "dejar atrás la Catalunya subordinada" pero también "de los recortes, las privatizaciones y la corrupción", un discurso recibido con frialdad y sin aplausos desde la bancada del Govern, ante la negativa de los diez diputados de la izquierda antisistema a ceder dos votos para investir a Mas.
La resolución de JxS y la CUP contenía guiños sociales con la intención de atraerse el apoyo de Catalunya Sí que es Pot, pero el grupo que encabeza Lluís Rabell ha votado en contra y se ha limitado a defender su propia propuesta de resolución, rechazada por el pleno, que abogaba por un referéndum de autodeterminación en 2016.
El portavoz parlamentario de Catalunya Sí que es Pot, Joan Coscubiela, ha expresado su rechazo a la "declaración de insurgencia" de JxS y la CUP y ha llamado a las fuerzas favorables al derecho a decidir a defender un referéndum el 2016.
La oposición en bloque ha denunciado que JxS y la CUP pretendan impulsar este proceso hacia la independencia con sólo 72 de los 135 diputados, sin contar con una mayoría cualificada, como la necesaria para probar reformas estatutarias o leyes como la electoral.
La presidenta del grupo parlamentario de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha justificado su 'no' a la resolución independentista porque "a España hay que reformarla, no romperla" y porque su contenido "es un desprecio a la sangre, sudor y lágrimas" de quienes lucharon por la democracia.
Por su parte, el líder del PSC, Miquel Iceta, ha asegurado que la declaración, lejos de acercar a Catalunya a la independencia, "pone en riesgo" su autogobierno, al "arrastrar a todos a una huida hacia adelante de costes insoportables". "Se ha desconectado de la realidad", ha dicho.
Igualmente vehemente se ha mostrado el presidente del grupo parlamentario del PP en el Parlament, Xavier García Albiol, que ha asegurado que su formación garantizará que "ni Mas ni nadie expulse de España" a los catalanes que se sienten también españoles con una declaración que ha tildado de "subversiva" y de "suicidio".
En total ha habido diez votaciones, una para cada punto de la resolución, más un anexo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook