Una trituradora de paja causó el fuego que quemó 1.235 hectáreas en Ódena

29.07.2015 | 04:20
Columna de humo del incendio que comenzó ayer en el término municipal de Ódena (Barcelona)
Columna de humo del incendio que comenzó ayer en el término municipal de Ódena (Barcelona)

El dueño de la finca de Òdena (Barcelona) donde se inició el incendio, que ha quemado 1.235 hectáreas en las comarcas de Anoia y Bages y que los bomberos estabilizaron anoche, ha confesado que fue su trituradora de paja la que accidentalmente prendió la chispa que originó el fuego.
El hombre, de 59 años, ha acudido a la comisaría de Igualada (Barcelona) para autoinculparse, por lo que los mossos d'esquadra le han imputado por un delito de incendio forestal, si bien no le atribuyen ninguna intencionalidad pese a que incurrió en algunas contradicciones al tomarle declaración.
El mayor incendio forestal de este año en Cataluña fue estabilizado anoche por los bomberos que, ayudados por 130 dotaciones terrestres y 11 medios aéreos, han participado en su extinción, tarea favorecida por un descenso de temperaturas, un aumento de la humedad y un viento flojo.
Las condiciones climatológicas, que han impedido el avance del fuego, ha permitido que muchas personas evacuadas hayan podido regresar a sus domicilios, como los 72 niños que estaban de colonias en la casa Can Puig de Sant Salvador de Guardiola, que a media mañana han regresado a la casa para seguir sus vacaciones tras pasar la noche en el pabellón Congost de Manresa.
Albert Guillamer, uno de los monitores de los niños evacuados, ha explicado a Efe que por la proximidad del incendio "sólo hubo un poco de tensión".
Según datos del Cuerpo de Agentes Rurales, el incendio ha afectado a una superficie de 1.235 hectáreas, y la mayor parte de la superficie quemada, unas 890 hectáreas, son zonas arboladas.
Las otras zonas afectadas son 186 hectáreas de cultivos, 127 de matorrales, 19 de pastos, 10,4 de terreno urbano y 2,7 de terrenos improductivos.
El municipio más afectado por el incendio es El Bruc (Barcelona), con 628 hectáreas; seguido del de Castellfollit del Boix, con 434; Sant Salvador de Guardiola, con 128; Òdena, con 38 hectáreas, y Castellolí, con algo más de 7 hectáreas.
Tanto los centros de acogida instalados en El Bruc y en Manresa, en este caso el pabellón polideportivo Congost, ya han cerrado porque no se prevé que sea necesario atender a más personas.
"Pensé que de aquí no salía", ha recordado hoy Joaquín Aguilar, dueño de un restaurante situado en la zona del incendio de Ódena que ha devastado su terraza.
En declaraciones a Efe, Aguilar ha recordado: "ayer al mediodía vimos en el bosque de la izquierda un poco de fuego y pensamos: poca cosa y tal... Pero a los cinco minutos empezaron unas llamaradas muy fuertes. Entonces, salí y dije: id sacando los coches de aquí no sea que vaya a más".
Otro vecino de Sant Salvador de Guardiola, Antoni Planell, ha reconocido que vive la situación "con mucha desesperación" y que el incendio "corrió como un rayo" en los primeros momentos.
"Aquí ha habido muy buena coordinación con los bomberos y los Mossos d'Esquadra", ha explicado el vecino, corroborando las palabras del conseller de Interior, Jordi Jané, que ha felicitado a todos los efectivos que han trabajado en la emergencia.
Los bomberos han pedido que, dado que continúan las tareas de extinción, los ciudadanos eviten los desplazamientos en la zona del incendio para facilitar las tareas de los operativos y evitar situaciones de riesgo.
La delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna, ha puesto a disposición de la Generalitat los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) por si se precisara su intervención.
Por su parte, la Diputación de Barcelona ha destacado que la limpieza forestal que llevó a cabo la pasada primavera en la zona de Can Maçana ha evitado que el fuego haya entrado en el Parque de la Montaña de Montserrat.

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